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Capitalismo y Biopolítica

Marx en el tomo I de “El Capital” pensaba sobre el uso de las ciencias sociales en los gobiernos (en especial en Inglaterra) como una forma de “levantar el manto” que oculta la situación precaria que genera el sistema económico capitalista. En el prólogo a la primera edición comentaba:

Nos aterraría nuestra propia situación, si nuestros gobiernos y parlamentos designaran periódicamente -como en Inglaterra- comisiones para el estudio de la situación económica, si estas comisiones dispusieran, como en Inglaterra, de plenos poderes para descubrir la verdad, si pudiéramos encontrar con este fin hombres tan competentes, imparciales y decididos como son los inspectores fabriles de Inglaterra, sus informes médicos sobre la Salud Pública, sus comisarios de investigación sobre la explotación de mujeres y niños, sobre las condiciones habitacionales y de alimentación, etc. (Marx, El Capital, p. 19)

De la misma manera, señala luego que bajo el modo de producción capitalista el problema de la salud pública no es de interés para la clase dominante, a menos que socialmente se haga ver como una necesidad. Marx plantea:

El capital, que tiene tan “buenas razones” para negar los sufrimientos de la generación obrera que lo rodea, no se siente limitado en sus movimientos prácticos ante la perspectiva de que en el futuro la humanidad se pudra ni ante la despoblación que a la postre nadie podrá detener; todo eso le preocupa tan poco como la posible caída de la tierra sobre el sol. (…) “Después de nosotros el diluvio!”, tal es la consigna de todo capitalista y de toda nación capitalista. Por eso, al capital le tiene sin cuidado la salud y la duración de vida del obrero, a menos que la sociedad lo obligue a tenerlas presente. (Marx, El Capital, p. 272).

Ambas referencias muestran a Marx desde una certeza positiva respecto del uso de las ciencias sociales desde el Estado, mientras que el problema de la salud pública es visto en condición de subalternidad a los intereses de los dominantes. Es justamente en estos aspectos donde Michel Foucault parece ser el interlocutor perfecto de Marx para entender la función que cumple el Estado en el génesis de la sociedad capitalista y su progresivo interés en la vida en tanto producción.

En esta línea, Marx reconoce la función central que juega el Estado para influir en la creación de un mercado que permite al obrero vender “libremente” su fuerza de trabajo, sin embargo no presta atención al surgimiento de dispositivos regulatorios de la población al alero del saber de las ciencias sociales en su ligazón con el Estado, lo que en palabras de Foucault, podría entenderse como el surgimiento de toda una Gubernamentalidad de Estado, en tanto ejercicio de poder anclado en regímenes de verdad (ciencias sociales, médicas, etc) con fines regulativos de la población.

Más aún, Marx afirma que sus estudios sobre la formación económica capitalista los llevaría a cabo en Inglaterra, pues es el país de mayor desarrollo industrial y, por ende, el que debería mostrar “el porvenir” a los de menor progreso. Esa certeza para reconocer en Inglaterra el objeto de su estudio dada su primacía geopolítica en el ejercicio de producción capitalista, no fue tal para reconocer como el auge de las ciencias sociales, progresaba a su par y con ello daba cuenta de la población en sus condiciones de “vida” y apareciendo el problema de la salud pública para el Estado. Es este punto lo que Foucault resalta, al reconocer estas estrategias gubernamentales (políticas públicas en salud, definición de poblaciones en riesgo, etc) como un ejercicio del poder centrado en la vida, con el fin de moldearla y así, maximizar la productividad del sujeto.

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En clave biopolítica, si bien Marx es claro en reconocer los objetivos de su obra en “El Capital”: Estudiar los modos de producción capitalista y sus relaciones de producción tomando como objeto de estudio Inglaterra; no fue capaz de reconocer el papel central que jugó el Estado y las ciencias sociales para generar los dispositivos de salubridad y de control poblacional para maximizar la producción capitalista. Esto lleva a la pregunta respecto al rol que juega el Estado en el pensamiento de Marx y por ende, cuanto le aporta la teoría foucaultiana para complementar con una mirada (o bien, poner en escena una perspectiva enteramente alternativa) a la genealogía de la Gubernamentalidad actual, marcada por el ejercicio biopolítico del control poblacional regulatorio de la vida como garantía base de la economía política de la sociedad.

José Toro Leyton es Psicólogo, Magíster (c) en Ciencias Sociales, Mención Estudios de la Sociedad Civil, del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).